JAZMÍN DE LLUVIA

Dijo el poeta Pablo Neruda:" los versos son de quien los necesite", entonces digo que necesito de los versos, de los míos y de los tuyos, que gozo verseando, que me considero una versera, por lo tanto invito a todos los amigos a compartir sus versos y a leer los míos para tender un puente de palabras que nos pongan en la misma sintonía.







domingo, 30 de enero de 2011

Cerquita del puerto


Cerquita del puerto a donde recalan
los barcos esfumando sus colores
en el túnel que cava la niebla
que es velo de novia en el río color de león.
Ahí cerquita a donde las barcazas areneras
profanan las aguas socavando su lecho de limo y arena
a donde las grúas en su insomnio perenne
exhalan suspiros de metal.
Ahí cerquita a donde la sudestada ahoga la garganta del río
hasta hacerla desbordar de ira con su rugido de leona en celo.
Ahí cerquita está mi balcón prendido del aire
entre la bruma del río que es de plata, de luna, de bandoneón.

Marisa Zweifel Rousseau

domingo, 16 de enero de 2011

Desde allí me mira

La expresión de sus ojos
me produce temblor en la médula
huele a cascaritas de naranja en sazón
muerde ramas de canela en el vértice de las pestañas
Pinta vainas de cacao en la cúspide de la luna.
Desde allí me mira.
Sin saber por qué lloro hacia adentro
sin saber por qué mi niña la busca
con las manos en el delantal
con aquellos ojos cósmicos
con la cara arrebolada en el borde de la tarde.
Desde allí me mira.
Marisa Zweifel Rousseau

viernes, 14 de enero de 2011

Cuando entonces


Cuando el amor está más allá del horizonte de la carne
no hay primavera que resista su geografía.
Entonces la espalda pesa como un campo de amapolas
entonces la mirada es un pétalo encendido al amanecer.
Cuando ese paraíso está más allá del limbo perfumado de un beso
no hay primavera que resista el aroma del limón.
Entonces las manos palpan las perfecciones de tu sexo
antes de gozar la gloria eterna de la entrega.
Cuando este cielo está más allá de las vendimias derramadas en tu cuerpo
no hay primavera que resista el vino de tu sangre.
Entonces mis cuencos saturados de alhelíes
buscan tu agua seminal para ser primavera.

Marisa Zweifel Rousseau

Apenas y a penas


Apenas y a penas soy en tus ocasos y alboradas
naciendo y muriendo sucesivamente en tus confines,
apenas un color desteñido predestinado a esfumarse,
una candela temerosa del minuto del segundo.
Apenas y a penas soy un camposanto de olas en el arenal
una sinestesia viajera alterando sentidos.
Apenas y apenas soy la levedad de la mariposa,
minúsculo punto en tu espacio sideral.
Apenas y a penas soy la hoja de otoño
la niebla de invierno que me esclerosa el alma.
Pero a pesar de todo soy.

Marisa Zweifel Rousseau

miércoles, 12 de enero de 2011

El herrero


Prende los carbones en la fragua
arden sus mejillas de tanto martillar.
El hierro se hace sudor cristal lágrima óxido
en el metal que doblega a puro golpe.
Al rojo vivo la inerte varilla es maleable
a su idea a sus redondeces y vértices,
mientras sus ojos mansos enrojecen al calor
de las estrellas que se expanden sobre la vigornia.
El hombre de manos cuadradas
mirando los cayos en la raíz de sus dedos
acaricia el hierro forjando flores de lis
soles nacientes, puntas de lanzas.
El herrero silba y canta una polka de su aldea
sosteniendo el metal que se entrega gentilmente.
El hombre silba y canta feliz porque trabaja
forjando el hierro forjando dignidad y sueños.
Marisa Zweifel Rousseau ( a mi padre )

Erase una calle


Erase una calle tan llena de vacíos
tan llena de ausencias
que hasta mi soledad acudió a la cita
hasta mi sombra anduvo a la par de otras sombras.
Silencio de árboles de aves de nidos.
Silencio en las veredas, abandono de bancos.
Silencio de zapatos, ausencia de pasos
Silencio de voces, gargantas desiertas.
Un día vacío tan lleno de huecos
por donde huye la algarabía
y donde la risa es eco en las montañas de cemento.
Erase una calle tan solitaria
tan llena de ausencias!
Erase una calle en domingo.

Marisa Zweifel Rousseau

lunes, 10 de enero de 2011

VIENTO NORTE ( A MI AMIGO LEO MERCADO )

Los días serán invisibles sin tus versos
en tanto el ocaso bosteza vencido por la ausencia.
Qué andará haciendo tu mirada de abismo
entre los cerros?

En la miopía crónica de tus mañanas
anda errante mi orfandad de Viento Norte
queriendo sentir con las costillas con el mentón
la letra que se cae por la ladera este del papel.


La vigilia se desmaya en la boca del día
o en la espalda de la noche
mientras reinvento mis horas
construyendo otra torre de Babel.

Marisa Zweifel Rousseau

ROJO

Sin anunciarse entró la tarde
en la boca de un malvón.
Así sucede siempre
sin pronósticos
el beso pétalo
de mi boca
de la tuya
o nuestra
fue cirio
granada
lumbre
atolón
cresta
rubor
brasa
mora
rubí
uva
sol.
Marisa Zweifel Rousseau

COMO AZOTES

Caen gotas como azotes
sobre el asfalto ciudadano
tan pronto arrasan hojas secas
como barcos de mil linajes
saturando alcantarillas y sumideros.
La calle río apura sus remos
buscando una salida al mar.
Llueve en Buenos Aires!
Corridas, tumbos, paraguas maleheridos
sus retorcidos esqueletos flotando
muertes sin epitafios.
Ruge el cielo encendiendo su láser
hasta agonizar en el horizonte.
Marisa Zweifel Rousseau
SOSPECHA
Tu risa música solfea la vida
el aire incienso sándalo resina
donde la tarde cocina su jalea de fresas.
Entre arreboles pobres trinos desafinados.
Tu risa suena distinta hoy.
Marisa Zweifel Rousseau

ELIJO



Elijo que sea flor

protagonista de primaveras

ni papel ni mesa

ni viruta en los aserraderos.



Elijo que sea caballito

en la ilusión infantil

que sea espejo del paraíso

en su flor añil.



Elijo ver su cielo pegadito al suelo.



Marisa Zweifel Rousseau
PRONÓSTICO DE ADIOS
Se destiñe la tarde
entre matorrales.
Se despluman las aves
en el ritual de sus danzas.
Cansancio del verano
se despinta, se despeina
augurando adioses sin alardes.
Levitan las hojas de los sauces
dibujan ondinas y espirales
las olas del río amarillo.
Ocaso del averno estival.
Marisa Zweifel Rousseau
VACÍO
Ay de este otoño
de signos y presagios
de hojas muertas!
Ay de este cielo azul
con su pronóstico de tiempo vacuo!
Ay de este cuerpo lleno de nada!
Ay de la nada llena de vacío!
Ay del vacío lleno de vacuidad!
Ay de este otoño que me roba el alma!
Marisa Zweifel Rousseau
CIEN VECES
Cien veces desarmando asonancias y consonancias
en la cresta de una ola.
Cien rebeldías sumando restando sílabas en el verbo cautivo
para libertar su voz.
Cien veces encandilando la metáfora en el esplendor
de la luciérnaga.
Cien veces presenciando la cópula rítmo sonido
con total abandono.
Cien veces pariendo versos en las madrugadas
sin saber donde duele más.
Cien poemas
desnudos
bizarros
cautivos
festivos
fugaces
urgidos
tácitos
tontos
torpes
puros
leves
acres
albos
pero
míos
así
sí!
Marisa Zweifel Rousseau
La niña de la tregua
Un poema le dió el nombre.
Nueve meses, doscientos setenta días
sostuvo la mentira
hasta terminar en llanto
el de la niña recién nacida y el mío.
Llovió diciembre
conmigo, con la niña, con los otros.
Marisa Zweifel Rousseau
Consecuencias
La uva soltó su néctar en los robles añejos.
Fueron cinco las copas.
La primera convocó al verano en sus mejillas
la segunda soltó hilo al barrilete de su lengua
la tercera hizo eses entre las púas del reproche
la cuarta fue llanto de este a oeste, de norte a sur
la quinta estampó una mora en el mantel
multiplicó el vino y los cristales.
Marisa Zweifel Rousseau